Los fanáticos, cada vez que escuchan el sonido de «UFO» con su tema Doctor doctor, pueden dar cuenta de que el bendito momento, ha llegado… Después de oír esa canción, el show de Iron Maiden comienza y las sensaciones fluyen y fluyen con cada tema que resuena…
Es tal la sensación de furor que gritos, saltos, lágrimas y una plenitud acompaña a cada uno de los fanáticos presentes en el lugar del show.
Fuegos de artificio, luces, Eddie, la guitarra de Dave, Adrian y Janick comienzan a sonar en serio; el bajo de Steve, dispara; la batería de Nico y la voz de Bruce dejan de ser un sueño, una ilusión, una proyección mental, para dar paso a una realidad que se espera desde siempre.
Esta vez, serán dos los días de show en el Estadio Nacional. Otrora, un imposible, el Elefante Blanco ha visto a la Doncella de hierro pasearse como si nada, llenando cada fecha. La última, en un Chile a punto de convulsionar por 30 pesos, fue el 2019 en que un martes 15, llenó sus galerías y cancha de poleras negras. El lunes 14, lo había hecho en el Movistar Arena. Después de esa fecha, vinieron hechos sociales de conmoción mundial, pero la música siguió sonando y lo seguirá, para esperar el nuevo encuentro. Nada ha cambiado tanto, solo las ganas de seguir viendo a estos gigantes que aun, no entran al salon de la fama del rock & roll…
Será en poco más de un año, en que volvamos a encontrarnos con sus sonidos, en un estadio nacional que ya en su primer día, agotó las entradas.
Ésta, será una nueva oportunidad para poder ver a la banda que marcó los mejores momentos de la vida de muchos de los que hoy, van a ver los shows con sus nietos, conformando una espectáculo que reúne varias generaciones de rockeros.
Esperamos poder estar, como tantas veces, viendo el show y contándoles cada detalles de lo vivido.
Up The Irons¡¡

