Para más de alguien esa frase puede significar un menoscabo, un menosprecio. Sin embargo, para los integrantes de Chaicura, estoy seguro que es todo lo contrario.
Formada por jóvenes de una comuna popular, con la esencia del pueblo en sus hombros por la vivencia diaria de las dificultades y carencias, que conllevan vivir en una de las zonas más populares de la capital; la decisión de dedicarse a la música no debe haber sido fácil. Sin embargo, todo ese peso eventual, ha de haber sido el impulso, casi mágico, para potenciarse y brindarse en cuerpo, alma y amor, por lo que decidieron hacer. Y no son las luces, no es la fama, no es el máximo confort de ser estrella lo que les impulsa a seguir en este camino y acá es donde se encuentra la “máxime“ de una de la mejores bandas del rock chileno: la consecuencia.
Chaicura ha tenido la consecuencia de una trayectoria que les ha permitido avanzar, paso a paso, en una escalera bien empinada. La han tenido para sobrellevar la consigna de justicia, del pueblo Mapuche que se ve reflejada en sus letras, en su fuerza, en su rítmica. La han tenido también con ellos mismos, para levantar una idea musical que les permite ir creyendo en el destino de una historia épica, que por muchas dificultades será finalmente brillante; e ir escribiéndolo a diario, en cada acorde, en cada letra, en cada proyecto nuevo, en cada presentación.
Chaicura, es una banda del pueblo. Del pueblo Mapuche. Del pueblo de Chile. Del pueblo de las poblaciones. Del pueblo de Puente Alto. Del pueblo Trabajador. Del pueblo pisoteado.
Chaicura, la piedra que cayó con mucho ruido, no vino al mundo musical a pasar desapercibida. Vino, precisamente, a todo lo contrario…
Sus sonidos son parte de la implícita lucha de un pueblo agobiado, violentado, reprimido, pero jamás vencido. Sus letras, asemejan la dura realidad del pueblo sufriente, que a pesar de todo, se levanta con una resiliencia sobrecogedora, valiente, luchadora. Su puesta en escena, genera una energía que cautiva, que motiva, que manda a empuñar las manos de emoción.
El 15 de diciembre, en el Bar de René, sonaron:
- Ñitholpeyum
- Trufken
- Küpal
- Inche
- Aukan
- Kizungünewun
- Espiritual
- Trascender
- Kimün
- QSRAC – Victor Jara
- Lo esencial
- Yaneken
- Neykunungepe
Fue un show extraordinario, poderoso, de mucha fuerza, carisma, de una sensibilidad impresionante, de un despliegue de mucha energía y en donde se evidencia que, con cada presentación, hay un salto indiscutible en calidad musical e interpretativa, con integrantes que con solo mirarse, tienen claro hacia dónde ir y qué hacer…
Estuvimos ahí, los vimos, los hemos visto, gracias a Nahuel. Podemos dar fe de cada cosa que contamos, que escribo yo en lo particular. Chaicura, no solo ha tenido el mejor disco del año, también tiene un estandarte que dice, son la banda del pueblo… Todo un privilegio para cada uno de estos jóvenes músicos del mismo pueblo que representan.
El próximo martes 2 de enero, a las 19:00, subimos las entrevistas y audios de ese día.
Por René F.E.




